Universo Bio y la economía social y solidaria: sostenibilidad, políticas públicas y transformación comunitaria
En los últimos años, la economía social y solidaria ha adquirido una relevancia creciente como alternativa a modelos económicos centrados exclusivamente en el beneficio económico. En este contexto, entidades como Universo Bio representan iniciativas que combinan sostenibilidad, consumo responsable, proximidad territorial y compromiso comunitario. Como plantea la Comisión Europea en el Plan de Acción para la Economía Social (2021), las entidades de la economía social pueden desempeñar un papel clave en la transición ecológica, la cohesión territorial y la innovación social.
Universo Bio se enmarca dentro de esta lógica, ya que su actividad no se entiende únicamente como una herramienta económica, sino también como una forma de fortalecer vínculos sociales, impulsar prácticas sostenibles y fomentar un consumo más consciente. Esta orientación conecta también con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (2015), especialmente con el ODS 12, sobre producción y consumo responsables; el ODS 13, sobre acción por el clima; y el ODS 11, sobre comunidades sostenibles.
Durante el curso se han trabajado diferentes dimensiones que permiten analizar el papel de Universo Bio desde una mirada integrada. En primer lugar, desde la perspectiva de la economía social y solidaria, la entidad se vincula con valores como la cooperación, la sostenibilidad, la proximidad y la generación de impacto social. Estos elementos permiten entender Universo Bio como algo más que una iniciativa de consumo ecológico: también puede actuar como espacio de dinamización comunitaria y transformación territorial.
Otro aspecto trabajado ha sido la digitalización. En este sentido, las herramientas digitales pueden ayudar a Universo Bio a mejorar su comunicación, visibilizar sus actividades y conectar con nuevas personas o entidades colaboradoras. Sin embargo, la digitalización también debe analizarse con cautela, porque la economía social se basa en gran medida en relaciones de confianza y proximidad. De hecho, durante el proceso de elaboración de este artículo se contactó con Universo Bio & Barefoot para contrastar el análisis, y la entidad respondió: “Nos gusta lo presencial. Si quieres pásate un día y podemos responderte algunas preguntas”. Aunque finalmente no fue posible realizar la visita antes de la entrega, esta respuesta refleja la importancia que la entidad otorga al contacto directo y a la dimensión relacional.

En relación con las finanzas éticas y las monedas sociales, Universo Bio podría encontrar una oportunidad interesante para reforzar su impacto comunitario. Según Seyfang y Longhurst (2013), las monedas complementarias pueden contribuir a fortalecer economías locales, fomentar el consumo de proximidad y generar prácticas más sostenibles. Aplicado a Universo Bio, una moneda social podría servir para fidelizar a la comunidad, facilitar intercambios entre productores y consumidores locales o reconocer actividades que el mercado convencional no siempre valora, como la colaboración, los cuidados o la participación en actividades colectivas.
No obstante, esta posibilidad también presenta retos importantes. Como señala North (2010), las monedas locales dependen en gran medida de la implicación de la comunidad y de la existencia de una base social activa. Por eso, en el caso de Universo Bio, quizá sería más realista comenzar con herramientas más sencillas, como un banco de tiempo, un sistema de puntos o pequeñas redes de intercambio, antes de implantar una moneda social plenamente estructurada. En esta misma línea, Dittmer (2013) advierte que las monedas locales pueden tener potencial transformador, pero solo si responden a necesidades reales y no se quedan en iniciativas simbólicas.
La contratación pública también puede desempeñar un papel importante en la sostenibilidad de entidades como Universo Bio. Las administraciones públicas, mediante la incorporación de criterios sociales y ambientales, pueden favorecer proyectos que generan valor comunitario y ecológico. Esto podría abrir oportunidades en ámbitos como el suministro de productos ecológicos, la educación ambiental, la sensibilización o la dinamización comunitaria. Sin embargo, también existen barreras, especialmente para entidades pequeñas, debido a la complejidad administrativa y a la competencia con proveedores de mayor tamaño.
En el marco estatal, los instrumentos vinculados a la economía social, la transición ecológica y la innovación social, como el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, pueden ser una oportunidad para reforzar proyectos que combinan impacto económico, social y ambiental. Aunque Universo Bio debería valorar qué líneas concretas encajan con su actividad, este tipo de políticas muestran que existe un contexto institucional cada vez más favorable para iniciativas de economía social.
En conjunto, el potencial transformador de Universo Bio es significativo. Su capacidad para conectar sostenibilidad, comunidad y economía local le permite actuar como agente de cambio en su entorno. No obstante, este potencial dependerá de su capacidad para consolidar una comunidad activa, mantener relaciones de confianza, aprovechar herramientas digitales sin perder proximidad y acceder a políticas públicas de apoyo.
En conclusión, Universo Bio representa un ejemplo de cómo las entidades de economía social y solidaria pueden contribuir a construir modelos económicos más sostenibles, justos y comunitarios. Su alineación con los ODS, con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social y con las oportunidades abiertas por las políticas públicas muestra que este tipo de iniciativas pueden desempeñar un papel relevante en la transformación social desde lo local.
Un saludo.
Romina.


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